Qué es este doble grado
El Doble Grado en Educación Infantil y en Educación Primaria combina en un único itinerario universitario dos titulaciones oficiales que, cursadas por separado, ya habilitan cada una para ejercer como maestro o maestra: el Grado en Educación Infantil, regulado por la Orden ECI/3854/2007, y el Grado en Educación Primaria, regulado por la Orden ECI/3857/2007. Ambas órdenes desarrollan el Real Decreto 1393/2007 y fijan los requisitos mínimos que cualquier plan de estudios debe cumplir para que el título expedido habilite profesionalmente para la docencia.
Cursar un doble grado no significa hacer dos carreras completas de forma consecutiva ni duplicar por dos la carga de créditos. Las universidades que ofrecen esta combinación diseñan un plan de estudios único que aprovecha las asignaturas de formación básica compartidas por ambos grados (psicología evolutiva y de la educación, sociología de la educación, pedagogía y didáctica general, entre otras) y añade, sobre esa base común, los módulos didáctico-disciplinares específicos de cada etapa. El resultado es un itinerario más largo que un grado simple, pero considerablemente más corto que sumar dos titulaciones de cuatro años cada una cursadas por separado.
Este tipo de combinación es especialmente habitual en el ámbito de Magisterio, más que en otras áreas de conocimiento, precisamente porque ambos grados comparten una parte muy amplia de su estructura curricular: los dos tienen la misma duración base de referencia (240 créditos ECTS cada uno como grado independiente), los dos exigen un Practicum tutelado en centros educativos y los dos están pensados para formar a la misma figura profesional, la de maestro o maestra, aplicada a dos tramos de edad consecutivos y complementarios: de 0 a 6 años en el caso de Educación Infantil, y de 6 a 12 años en el caso de Educación Primaria.
Quien termina este doble grado obtiene los dos títulos oficiales por separado, con la denominación exacta que fija cada orden ministerial: «Graduado o Graduada en Educación Infantil» y «Graduado o Graduada en Educación Primaria». No se trata de un título nuevo con nombre propio, sino de la doble expedición de dos titulaciones ya existentes y ya reguladas, cursadas de forma coordinada en un mismo plan de estudios.
Plan de estudios
El plan de estudios de este doble grado se construye sobre los bloques obligatorios que ya exigen, por separado, la Orden ECI/3854/2007 para Infantil y la Orden ECI/3857/2007 para Primaria. En la práctica, esto se traduce en varios tipos de asignaturas a lo largo de la carrera.
En primer lugar, una formación básica compartida entre ambas etapas, que ocupa buena parte de los primeros cursos: psicología evolutiva y del desarrollo, procesos de enseñanza-aprendizaje, sociología de la educación, pedagogía y didáctica general, y atención a la diversidad y a las necesidades educativas especiales. Esta es la parte del plan donde más se nota el ahorro de tiempo respecto a cursar los dos grados por separado, porque son contenidos que, de otro modo, se repetirían casi de forma idéntica en cada titulación.
En segundo lugar, los módulos didáctico-disciplinares específicos de cada etapa se mantienen diferenciados, porque responden a necesidades pedagógicas distintas. Para el bloque de Educación Infantil, esto incluye desarrollo psicomotor y cognitivo de 0 a 6 años, didáctica de la expresión musical, plástica y corporal, y lengua y literatura infantil. Para el bloque de Educación Primaria, incluye las didácticas específicas de las áreas curriculares que un maestro de esta etapa va a impartir en el aula: lengua y literatura, matemáticas, ciencias experimentales y sociales, educación física, educación musical y educación plástica y visual.
En tercer lugar, el Practicum ocupa un peso considerable del plan, igual que en cada grado por separado, pero en este caso el alumnado realiza prácticas tuteladas tanto en centros de Educación Infantil como en centros de Educación Primaria, lo que le da un contacto real con el aula en las dos etapas antes de terminar la carrera. Estas prácticas están tuteladas de forma conjunta por profesorado universitario y por maestros o maestras en ejercicio en los propios centros educativos donde se realizan.
Por último, cada titulación exige su propio Trabajo Fin de Grado, de modo que quien cursa este doble grado presenta, normalmente, dos trabajos fin de grado independientes, uno por cada título que va a recibir, aunque el diseño exacto de esta parte final puede variar según la universidad.
La duración total de este doble grado es superior a la de un grado simple de cuatro años, ya que integra contenido de dos titulaciones de 240 créditos ECTS cada una, aunque compartiendo buena parte de la formación básica. La duración exacta en años y la distribución de créditos por curso puede variar según la universidad concreta que se consulte en esta guía, así que conviene revisar el plan de estudios oficial de cada institución antes de matricularse.
Salidas profesionales
La salida profesional más directa de este doble grado es ejercer como maestro o maestra con doble habilitación: la persona que termina esta titulación puede dar clase tanto en el tramo de 0 a 6 años como en el de 6 a 12 años, algo que un graduado en solo uno de los dos grados no puede hacer sin cursar después el otro título por separado. Esta doble habilitación amplía de forma notable el abanico de puestos a los que se puede optar, tanto en la escuela pública como en la privada y la concertada.
Esa amplitud tiene un efecto muy concreto en las oposiciones a magisterio, que en España se convocan por cuerpos y especialidades distintas para Educación Infantil y para Educación Primaria. Quien tiene los dos títulos puede presentarse a las convocatorias de ambos cuerpos, en la comunidad autónoma que elija, lo que multiplica las oportunidades reales de acceder a una plaza pública frente a quien solo puede optar a una de las dos convocatorias. En un contexto de acceso a la función docente pública que suele ser competitivo, tener margen para presentarse a dos procesos selectivos distintos, en vez de a uno solo, es una ventaja práctica real para quien busca estabilidad en la carrera docente.
En la enseñanza privada y concertada, la doble habilitación también resulta atractiva para los centros educativos, especialmente en colegios que integran las etapas de Infantil y Primaria bajo un mismo proyecto pedagógico, porque un docente con los dos perfiles aporta más flexibilidad a la hora de cubrir necesidades de plantilla o de acompañar a un mismo grupo de alumnado en la transición entre etapas.
Con el tiempo y la experiencia, esta formación combinada también resulta útil para quien aspira a puestos de coordinación o dirección de centros educativos que abarcan ambas etapas, como buena parte de los colegios de Educación Infantil y Primaria en España. Entender de primera mano las necesidades pedagógicas y organizativas de los dos tramos de edad, y no solo de uno, es una base sólida para ese tipo de responsabilidad, aunque el acceso a la dirección de un centro depende de otros requisitos adicionales, como la experiencia docente acumulada y, en la escuela pública, los procesos de selección de dirección que regula cada administración educativa.
Fuera del aula, ambos títulos comparten también otras salidas que ya existen para cada grado por separado, como la elaboración de materiales didácticos, la participación en proyectos de innovación educativa o el trabajo en equipos de orientación, aunque para tareas de diseño, orientación o gestión de procesos educativos sin docencia directa en el aula existe una titulación distinta, el Grado en Pedagogía, que no habilita para dar clase.
Acceso
El acceso a este doble grado sigue las vías generales de acceso a la universidad española: a través de la prueba de acceso a la universidad (EBAU) tras el Bachillerato, desde Formación Profesional de grado superior, o mediante las vías específicas para mayores de 25, 40 o 45 años y para quienes ya cuentan con otra titulación universitaria. Al tratarse de un doble grado, es habitual que las universidades que lo ofrecen fijen una nota de corte propia, distinta de la de cada grado por separado, ya que suele haber menos plazas disponibles que en las titulaciones simples y la demanda entre el alumnado interesado en la doble habilitación puede ser alta.
Conviene revisar en cada universidad concreta, dentro de esta misma guía, los requisitos de acceso exactos, la nota de corte de convocatorias recientes y el número de plazas ofertadas, porque estos datos varían de una institución a otra y de un curso académico a otro.
Preguntas frecuentes
¿Es un título nuevo o son dos títulos independientes?
Son dos títulos oficiales independientes, «Graduado o Graduada en Educación Infantil» y «Graduado o Graduada en Educación Primaria», cursados de forma coordinada en un plan de estudios único. Al terminar, se reciben los dos títulos por separado, cada uno con los mismos efectos profesionales que si se hubiera cursado ese grado de forma individual.
¿Cuánto dura este doble grado en comparación con cursar los dos grados por separado?
Al compartir buena parte de la formación básica de ambas titulaciones, la duración total es menor que la suma de los dos grados cursados de forma consecutiva (que serían ocho años en total, cuatro por cada uno), aunque superior a la de un grado simple de cuatro años. La duración exacta depende del plan de estudios de cada universidad.
¿Puedo presentarme a oposiciones de Infantil y de Primaria con este título?
Sí. Al obtener los dos títulos que habilitan para cada etapa, se puede optar a las convocatorias de oposición de ambos cuerpos docentes, en la comunidad autónoma que corresponda, sin necesidad de cursar ningún título adicional después.
¿Es lo mismo que el Grado en Pedagogía?
No. Este doble grado habilita para la docencia directa en el aula en las etapas de Infantil y Primaria. El Grado en Pedagogía no habilita para dar clase como maestro o maestra, sino que forma para tareas de diseño, orientación, investigación o gestión de procesos educativos fuera del aula.
¿Puedo hacer solo uno de los dos grados y añadir el otro más adelante?
Es posible cursar primero uno de los dos grados por separado y, más adelante, matricularse en el otro para obtener la doble habilitación, aunque en ese caso el proceso suele implicar cursar de nuevo parte de la formación básica que ya se cursó en el primer grado, salvo que la universidad reconozca créditos ya superados. Cursar el doble grado desde el inicio suele ser la vía más eficiente si el objetivo es obtener las dos habilitaciones.