Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos — Universitat de Girona (UdG)
La industria del videojuego lleva más de una década siendo uno de los sectores culturales que más factura en España, y eso ha llevado a varias universidades a diseñar grados específicos que combinan programación, diseño y arte. El Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos (Grau en Disseny i Desenvolupament de Videojocs) de la Universitat de Girona es una de esas opciones, con docencia presencial en el campus de Montilivi, en la propia ciudad de Girona.
Plan de estudios: cómo se reparten los 240 ECTS
El grado se imparte en la Escola Politècnica Superior de la UdG y suma 240 ECTS repartidos en cuatro cursos: 68 créditos de formación básica, 126 obligatorios, 31 optativos y 15 de Trabajo de Fin de Grado. La formación básica y la mayor parte de la obligatoria se concentran en los dos primeros cursos, donde suele sentarse la base de matemáticas, programación y fundamentos de diseño que después se aplica al desarrollo de un videojuego completo.
Lo más característico del plan aparece en cuarto curso, donde 25 de los 31 créditos optativos se orientan a cuatro líneas de especialización: los serious games, es decir, juegos pensados para un fin distinto al puro entretenimiento (formación, salud, concienciación social), la visión por computador, la seguridad informática aplicada a entornos interactivos y la programación de drivers. A esto se suman contenidos de emprendimiento, pensados para quien quiera montar su propio estudio o proyecto independiente en lugar de incorporarse a una empresa ya existente. Esta combinación de especialidades técnicas poco habituales en otros grados similares (visión por computador, seguridad, drivers) da a la titulación un perfil más cercano a la ingeniería de software aplicada que a un grado puramente artístico o de diseño.
El Trabajo de Fin de Grado, con 15 ECTS, suele consistir en el desarrollo de un proyecto de videojuego propio o en colaboración con una empresa del sector, y es habitualmente la pieza central del portfolio con la que el estudiante llega al mercado laboral.
Acceso a la UdG
Para el curso 2026-2027, la nota de corte de la primera asignación de la preinscripción universitaria (PAU/CFGS) para este grado fue de 7,053. Es una nota de corte moderada si se compara con otros grados de ingeniería informática, lo que hace que el acceso sea razonablemente asequible para quien venga de Bachillerato con una nota de admisión aceptable o de un Ciclo Formativo de Grado Superior afín (Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, Animaciones 3D, Juegos y Entornos Interactivos, entre otros).
El precio del crédito en primera matrícula para el curso actual es de 17,69 €/crédito. Conviene matizar que esta cifra no es una tarifa específica de este grado ni de la rama de Ingeniería, sino la tarifa única que la Generalitat de Catalunya aplica a todos los grados de las universidades públicas catalanas desde que unificó los precios por crédito, independientemente de la rama de conocimiento a la que pertenezca el título.
Como en el resto de universidades públicas españolas, el acceso general pasa por la EBAU tras Bachillerato, por un Ciclo Formativo de Grado Superior, o por las vías específicas para mayores de 25, 40 o 45 años, según el perfil de cada aspirante.
Qué hace, en el día a día, alguien formado en diseño y desarrollo de videojuegos
Conviene desmontar primero una idea equivocada: este grado no forma únicamente programadores. La industria del videojuego funciona con equipos multidisciplinares en los que conviven perfiles muy distintos, y el plan de la UdG, con su mezcla de programación técnica y diseño, encaja precisamente con esa realidad. Dentro de un estudio de desarrollo suele haber quien diseña las mecánicas de juego y la experiencia del jugador (qué se siente al jugar, cómo se dosifica la dificultad, cómo se recompensa al usuario), quien se encarga del arte y la animación, tanto en 2D como en 3D, quien escribe el guion y construye la narrativa del juego, quien programa los sistemas que hacen que todo eso funcione en tiempo real, y quien coordina la producción y la gestión del proyecto para que se entregue a tiempo y dentro de presupuesto.
Hay además un perfil de entrada muy habitual para quien empieza: el control de calidad (testing), donde se detectan errores, se documentan fallos y se prueba el juego de forma sistemática antes de cada lanzamiento. No requiere la misma experiencia que otros roles y suele ser una puerta de entrada real a estudios que, más adelante, permite especializarse en diseño, programación o producción.
Más allá del videojuego «de entretenimiento» puro, la formación en diseño y desarrollo interactivo también abre camino hacia la realidad virtual y aumentada, la simulación (aplicada, por ejemplo, a formación industrial o médica) y el desarrollo de aplicaciones interactivas en general, un campo que ha crecido en paralelo al propio videojuego y que comparte buena parte de sus herramientas y motores gráficos.
En cuanto al tipo de empresa, el tejido español está dominado por estudios pequeños e independientes frente a las grandes productoras internacionales, lo que se traduce en equipos reducidos donde cada persona suele asumir más de una función. Es también un sector con bastante trabajo remoto o freelance, sobre todo al principio de la trayectoria profesional, cuando todavía no se ha entrado en plantilla de un estudio consolidado.
Cómo se organiza el estudio, curso a curso
Como en la mayoría de grados de ingeniería o diseño técnico, el peso de la formación básica y obligatoria en los dos primeros cursos suele traducirse en asignaturas de matemáticas, programación, estructuras de datos y fundamentos de diseño gráfico, la base común que después permite abordar proyectos más complejos. Es en tercero y, sobre todo, en cuarto curso, cuando la carga de créditos optativos y el propio Trabajo de Fin de Grado dejan más margen para que cada estudiante construya un perfil propio dentro de la titulación, algo especialmente marcado en el caso de la UdG por la variedad de líneas optativas que ofrece en el último año.
Este tipo de estructura, con una base técnica sólida al principio y especialización progresiva al final, es habitual en los grados universitarios de perfil tecnológico en España, y no es exclusiva de este título ni de esta universidad: comparte lógica con otros grados de ingeniería informática o multimedia, aunque el contenido específico (serious games, visión por computador, seguridad, drivers) sea propio de la UdG.
Equipos pequeños, funciones múltiples
Un aspecto a tener en cuenta al valorar las salidas profesionales de este grado es el tamaño habitual de los equipos con los que se va a trabajar. En un estudio grande, cada uno de los perfiles mencionados (diseño, arte, programación, guion, producción, control de calidad) suele corresponder a una persona o a un pequeño equipo dedicado en exclusiva a esa función. En los estudios pequeños e independientes que predominan en España, sin embargo, es habitual que una misma persona combine varias de esas funciones a la vez, por ejemplo diseño y programación, o arte y narrativa. Esto hace que una formación como la de la UdG, que combina desde el principio contenidos de programación, diseño y áreas más especializadas como la visión por computador, resulte especialmente útil para quien vaya a trabajar en ese tipo de estructuras reducidas, donde la polivalencia pesa tanto como la especialización.
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Fuente oficial
Este título figura en el Registro de Universidades, Centros y Títulos (RUCT) del Ministerio de Educación. Se imparte en: Escuela Politécnica Superior.
Salidas profesionales
Quien piensa en trabajar en videojuegos suele imaginar solo un perfil, el de programador, pero la industria funciona con equipos mucho más variados. El programador se encarga de las mecánicas del juego, la inteligencia artificial de los personajes no jugables, la física y la optimización, incluida la parte de redes cuando hay multijugador. Junto a él trabaja el game designer, responsable de diseñar mecánicas, la progresión y la experiencia global de juego, un rol con un componente creativo y conceptual muy marcado. El apartado visual recae en artistas 2D y 3D y en animadores, que crean personajes, escenarios y efectos y les dan movimiento. Cuando el juego tiene una narrativa relevante entra en escena el guionista o narrative designer, mientras que el productor coordina el proyecto, los equipos y los plazos de entrega. El puesto de QA o testing suele ser la puerta de entrada más habitual para quienes empiezan en el sector. La formación en diseño y desarrollo de videojuegos también tiene salida fuera de la industria del entretenimiento propiamente dicha, en campos como la realidad virtual y aumentada, la simulación, la gamificación aplicada a la formación o al marketing, y el desarrollo de aplicaciones interactivas en general. En España, buena parte de la actividad del sector se concentra en estudios pequeños e independientes, aunque también hay estudios grandes y filiales de compañías internacionales. Es habitual, sobre todo en los primeros años de carrera, trabajar en remoto o como freelance antes de estabilizarse en un estudio o equipo fijo.