Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos — Universidad San Jorge
Zaragoza no suele ser lo primero que viene a la cabeza al pensar en formación universitaria de videojuegos, pero la Universidad San Jorge lleva años ofertando un Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos con un plan de estudios que se organiza de forma distinta a la mayoría de sus equivalentes: en lugar de itinerarios o menciones con nombre propio, todo el contenido se estructura en grandes módulos temáticos. La docencia es presencial, en el campus de Villanueva de Gállego, a las afueras de Zaragoza.
Un plan de estudios organizado por módulos, no por itinerarios
El grado se imparte en la Escuela de Arquitectura y Tecnología de la Universidad San Jorge y tiene una duración de cuatro años, con los 240 ECTS habituales en cualquier grado universitario español. Según el plan de estudios oficial vigente, los contenidos no se agrupan en menciones o itinerarios de especialización con nombre propio, como sí ocurre en otras universidades que imparten este mismo título, sino en nueve módulos temáticos que recorren toda la carrera:
- Lenguas modernas (12 ECTS)
- Habilidades sociales y profesionales (21 ECTS)
- Ciencias básicas (24 ECTS)
- Informática (54 ECTS)
- Diseño Visual (24 ECTS)
- Diseño de Videojuegos (66 ECTS)
- Programación de Videojuegos
- Prácticas Académicas Externas (6 ECTS, cursadas en el octavo semestre)
- Trabajo de Fin de Grado (12 ECTS)
El módulo de Diseño de Videojuegos, con 66 ECTS, es el de mayor peso específico dentro del plan, seguido del de Informática, con 54. Esta distribución da una idea de hacia dónde se inclina el grado: hay una carga técnica considerable (informática, ciencias básicas), pero el bloque más voluminoso sigue siendo el propio diseño del juego como disciplina, más que la programación pura. Que las prácticas externas se concentren en el último semestre, el octavo, es también un rasgo a tener en cuenta: llegan al final de la formación, cuando el estudiante ya ha pasado por la mayor parte del contenido teórico y práctico del resto de módulos, lo que en la práctica funciona como una toma de contacto con el mercado laboral justo antes de graduarse.
Acceso y precio
La Universidad San Jorge es una universidad privada, y como tal es ella misma quien fija y actualiza el precio por crédito y el número de plazas de nuevo ingreso de cada curso académico. No hemos podido confirmar estas cifras concretas con una fuente oficial actualizada al momento de escribir esta ficha, así que lo más fiable es consultarlas directamente en la web oficial de la USJ o contactar con su servicio de admisión antes de formalizar cualquier preinscripción, ya que ambos datos pueden variar de un curso a otro.
En cuanto a las vías de acceso, al tratarse de una universidad española, aplican las mismas que en el resto del sistema: superar la EBAU tras el Bachillerato, proceder de un Ciclo Formativo de Grado Superior de la familia afín (por ejemplo, Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma o Animaciones 3D, Juegos y Entornos Interactivos), o presentarse por las pruebas de acceso para mayores de 25, 40 o 45 años. Al ser una universidad privada, no existe una nota de corte competitiva en el sentido estricto del término: el criterio de admisión habitual combina el cumplimiento de los requisitos generales de acceso a la universidad con el proceso propio de selección que fija cada centro privado.
A qué se dedica quien termina este grado
Diseñar y desarrollar videojuegos no es un único oficio, sino un abanico de especialidades que conviven dentro de un mismo equipo. Alguien que sale de un grado como este puede terminar diseñando las mecánicas y la experiencia de juego (cómo se siente jugar, cómo se equilibra la dificultad, qué hace que una partida enganche), dedicándose al arte y la animación en dos o tres dimensiones, escribiendo el guion y construyendo el universo narrativo del juego, programando los sistemas que sostienen todo eso en tiempo real, o coordinando la producción para que el proyecto llegue a buen puerto dentro de plazo y presupuesto.
Buena parte de quienes empiezan lo hacen por el control de calidad, un puesto de entrada habitual que consiste en jugar de forma sistemática, documentar errores y validar que el juego funciona como debe antes de cada lanzamiento; con el tiempo, suele servir de trampolín hacia funciones más especializadas dentro del mismo estudio. Las competencias que se adquieren en un grado de este tipo también tienen salida fuera del videojuego «de entretenimiento» en sentido estricto: realidad virtual y aumentada, simulación aplicada a formación o a otros sectores, y desarrollo de aplicaciones interactivas en general son campos que comparten motores, herramientas y buena parte del proceso de trabajo con el desarrollo de videojuegos.
El tejido empresarial español del sector está formado, en su mayoría, por estudios pequeños e independientes más que por grandes productoras, lo que suele traducirse en equipos reducidos donde una misma persona asume varias tareas a la vez. Es también un sector con bastante presencia del trabajo remoto y freelance, particularmente en los primeros años de trayectoria profesional, antes de consolidarse en plantilla dentro de un estudio.
Qué implica en la práctica estudiar por módulos y no por itinerarios
La decisión de la Universidad San Jorge de estructurar el grado en nueve módulos temáticos, en lugar de definir itinerarios o menciones con nombre propio como hacen otras universidades que imparten este mismo título, tiene una consecuencia directa para quien lo cursa: la especialización no se elige de golpe en un momento concreto de la carrera, sino que se va construyendo curso a curso según el peso de cada módulo. Con 66 ECTS dedicados en exclusiva a Diseño de Videojuegos y 54 a Informática, el plan deja claro desde el principio que ambas disciplinas, diseño y programación, tienen un peso comparable, sin que una domine claramente sobre la otra como podría ocurrir en un grado más volcado hacia la ingeniería pura o hacia el diseño gráfico.
Para quien todavía no tiene decidido si quiere terminar dedicándose más al diseño de mecánicas, al arte o a la programación, esta estructura puede resultar más cómoda que tener que elegir un itinerario cerrado en segundo o tercer curso, ya que permite ir formándose en todos los frentes por más tiempo antes de que las Prácticas Académicas Externas, en el octavo semestre, obliguen a aplicar ese conjunto de conocimientos en un contexto profesional real.
Zaragoza como plaza para estudiar videojuegos
Fuera de Madrid, Barcelona o Valencia, que concentran buena parte de la actividad del sector en España, Zaragoza no es una de las ciudades que primero se asocian a la industria del videojuego. Eso no impide que exista formación universitaria específica en la ciudad, como demuestra este grado de la Universidad San Jorge, aunque quien curse esta titulación con la intención de trabajar en un estudio consolidado deba tener en cuenta que buena parte de la oferta laboral del sector, sobre todo en las empresas de mayor tamaño, sigue concentrada en otras zonas del país. El propio carácter del sector, con bastante peso del trabajo remoto y freelance especialmente al comienzo de la trayectoria profesional, matiza en parte esta cuestión: no siempre hace falta trasladarse físicamente al lugar donde tiene su sede el estudio para el que se trabaja.
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Fuente oficial
Este título figura en el Registro de Universidades, Centros y Títulos (RUCT) del Ministerio de Educación. Se imparte en: Escuela de Arquitectura y Tecnología.
Salidas profesionales
La industria del videojuego reparte el trabajo entre perfiles bastante distintos entre sí, más allá de la figura del programador que suele venir primero a la cabeza. Entre las salidas más habituales están el game designer, encargado de diseñar mecánicas, progresión y experiencia de juego desde un enfoque creativo y conceptual, y el propio programador, que desarrolla mecánicas, inteligencia artificial de personajes no jugables, física, redes multijugador y optimización. El área artística también tiene mucho peso, con artistas 2D y 3D y animadores que crean personajes, escenarios, efectos y animaciones. A estos se suman el guionista o narrative designer en proyectos con una narrativa importante, el productor de videojuegos, que gestiona el proyecto, los equipos y los plazos, y el trabajo de QA o testing, que suele funcionar como puerta de entrada para los perfiles junior. Esta formación no queda limitada al sector del entretenimiento: también abre camino en realidad virtual y aumentada, simulación, gamificación aplicada a la formación o al marketing, y desarrollo de aplicaciones interactivas. El tejido de la industria del videojuego en España está formado en buena medida por estudios pequeños e independientes, junto a algunos estudios grandes y filiales de empresas internacionales. Trabajar en remoto o en modalidad freelance es frecuente entre quienes se inician en la profesión, antes de encontrar una posición más estable dentro de un estudio.